El pez diablo se alimenta de flora, fauna y huevecillos de otros peces en los cuerpos de agua donde se desarrolla, explicaron autoridades de Coahuila

COAHUILA

Una plaga oriunda de Sudamérica afectó a pescadores del municipio de Progreso, Coahuila, quienes trabajan en la presa Don Martín y el río Salado colocando trampas especiales de madera para contrarrestar al llamado “pez diablo”, lo que representa un riesgo para sus actividades productivas.

El director del Área de Protección de Recursos Naturales de la Cuenca Alimentadora del Distrito de Riego 004 de Sabinas, José Antonio Dávila Paulín, manifestó que dicha especie se alimenta de flora, fauna y huevecillos de otros peces en los cuerpos de agua donde se desarrolla.

La población de “pez diablo”, hypostomus plecostomus, por su nombre científico, que también es conocido como “bagre acorazado”, se detectó hace algunas semanas en aguas de la presa Don Martin, de donde se desplazó hacia el río Bravo y al río Salado, en las inmediaciones del ejido “Mexiquito” de Progreso.

El funcionario sostuvo que en coordinación con la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Urbano (SMADU) e integrantes de la Cooperativa de Pescadores Don Martín, desarrollaron la estrategia de combate.

Manifestó que se acondicionaron trampas a base de madera ya probadas en entidades del sur del país, donde es común su presencia, con buenos resultados hasta el momento.

Sin embargo, el problema apenas empieza a ser controlado con su captura y posterior sacrificio”, agregó Dávila Paulín.