LEJOS DE TOÑO Y CASTELLÓN

Baches y más baches en las calles de Tepic; como si la ciudad
también se hubiera corrompido al copiar prácticas corruptas de los
políticos nacionales y en particular, de los estatales. Los tricolores,
azules y amarillos; las mismas enseñanzas, orígenes y mañas. Ahora,
las calles de Tepic despiden olores fétidos. Cerros de basura en las
bocacalles; los perros hurgando la basura y derramando las bolsas de
plástico de contenidos pestilentes. Como si fuera el premio que
ofreció el nuevo gobierno del cambio; cambio hacia atrás, pero al fin,
cambio. Este paisaje, de calles bombardeadas y acumulación de
basura la habíamos visto en el gobierno del tristemente célebre Toro
Sentado (Héctor González Curiel). Pero ahora, en el gobierno
municipal que dirige Francisco Javier Castellón Fonseca, se
multiplicaron los baches y la basura se incrementó kilo por kilo. Los
baches ya no son baches; son pozos, hoyancos, cavernas y; la ciudad
de Tepic, se convirtió en un basurero gracias al gobierno del cambio.
Las inundaciones de colonias, bulevares y avenida Insurgentes, son
otro de los problemas de la ciudad tepicense; la red de agua potable
tiene más deficiencias que eficacia y; la Comisión Federal de
Electricidad (CFE) trae estresados a los ciudadanos por las altas
tarifas de energía. El sector Salud y el sector de educación tropiezan
con altas deficiencias. Sus titulares siguen nadando de a muertito y
trabajando a la antigüita; violando reglamentos para favorecer a sus
amigos; que, al cabo, el servicio al público ya vendrá después; cuando
lo apliquen otros. A Castellón y a Toño Echevarría les quedó grande el
traje. La embriaguez de alcaldía y gubernatura está pasando y
comienza a dar paso a una cruda realidad.
Tampoco han podido despedir a los aviadores de la Universidad
Autónoma de Nayarit (UAN). Siguen enquistados cobrando, tanto en
esa casa de estudios como en el municipio. La UAN se quedó sin
dinero; que no tiene para cubrir la nómina de noviembre. Pero todavía
no le echan el guante a Juan López Salazar y sus socios siguen libres
y sin rendir cuentas. Lo evidente es que el ‘Pelón’ Hernández
Escobedo continúa gozando de las mieles ocultas de la universidad.
Tiene pacto con Nachito Peña y con el líder del Cartel de la Gente.

El Congreso del Estado y su líder, Leopoldo Domínguez González se
han topado con piedra al tratar de ajustar cuentas con los cuarenta
ladrones del Señor del Sombrero (Alí Babá). Pareciera que dichos
ladrones invocaran al Diablo Mayor; y aún, estando preso, los protege
para que continúen robando y burlándose de las familias nayaritas.
Rodrigo González Barrios, de la Comisión de la Verdad y la Justicia
poco puede hacer; si el Fiscal General sigue de manos atadas. Están
resultando ciertos los rumores sobre las componendas antes de las
elecciones estatales; entre el jinete del sombrero y el charro
hacendado. Las inconsistencias de trabajo de las instituciones
nayaritas nos confirman esos arreglos. Cada día el barco nayarita se
está lastrando más. Y la madre y el padre de Toño no responden;
como que quieren que Toñito, por algún pecado, sufra las
consecuencias.
En realidad, ni Toño ni Castellón pudieron con el paquete. Ya
veremos después de 1 de diciembre de 2018 cuando la soga les
apriete el pescuezo; o se amansan o se ahorcan.