Por La Redacción CIUDAD DE MÉXICO (apro). Horas después que 14 países del llamado Grupo de Lima desconocieran las elecciones en Venezuela “por no cumplir con los estándares internacionales de un proceso democrático”, el gobierno de México anunció una serie de acciones políticas y diplomáticas contra Caracas, y llamó a consulta a la embajadora mexicana en el país sudamericano.
Según las autoridades electorales venezolanas, el presidente Nicolás Maduro consiguió ayer su reelección con el 68% de los votos, en un proceso electoral boicoteado por la oposición y por la población, pues apenas el 46% del padrón acudió a las urnas.
La Cancillería mexicana informó que convocó a la embajadora venezolana en México para “expresar la posición de México” respecto al proceso electoral, y que reducirá “las actividades culturales y de cooperación bilateral (con Venezuela), incluida la militar”.
El gobierno mexicano también alentará el sector financiero a no realizar operaciones con el gobierno de Nicolás Maduro sin el aval de la Asamblea Nacional -controlada por la oposición-, y suspenderá las visitas de alto nivel a Venezuela.
Más temprano, 14 integrantes del Grupo de Lima emitieron una declaración conjunta, en la que rechazaron la reelección de Maduro, pactaron una reducción de las relaciones diplomáticas con Caracas y se comprometieron a cabildear con los organismos financieros internacionales y regionales para impedir los préstamos al gobierno venezolano.
Anuncia acciones
El Grupo de Lima adelantó que presentará una nueva resolución sobre la situación en Venezuela en la sesión número 48 de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y dio a conocer una lista de ocho medidas que incluyen aportaciones financieras para atender el flujo migratorio y deplorar la situación humanitaria en el país del sur.
La primera medida es convocar a una reunión “de alto nivel” con autoridades responsables del tema migratorio y de refugio, y establecen el acuerdo de que Perú sea sede de dicho encuentro la primera quincena de junio.
La segunda y tercera mediad establecen considerar la posibilidad de realizar contribuciones financieras de países vecinos para atender el flujo migratorio de venezolanos y “deplorar la situación humanitaria en Venezuela al tomar en cuenta las implicaciones en materia de salud pública”.
La cuarta se refiere a la convocatoria de otra reunión de “alto nivel” pero con autoridades sanitarias para atender la emergencia epidemiológica.
El Grupo de Lima también se pronuncia por apoyar en el suministro de medicamentos y vigilancia epidemiológico en Venezuela y en países vecinos por brotes de sarampión, paludismo y difteria.
Así como por solicitar a las autoridades de cada país transmitir al sector financiero y bancario el riesgo en el que podrían incurrir si realizan operaciones con el gobierno de Venezuela que no cuenten con el aval de la Asamblea Nacional.
Finalmente, planean coordinar acciones para que los organismos financieros internacionales no otorguen préstamos al gobierno de Venezuela, “sólo cuando el financiamiento sea usado en acciones de ayuda humanitaria”.