POR LA REDACCIÓN

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Elementos de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) de Honduras aprehendieron en Tegucigalpa a Rosa Elena Bonilla, esposa del expresidente Porfirio Lobo, acusada de un presunto caso de corrupción.
Según la prensa local, la exprimera dama fue detenida este miércoles, alrededor de las 6 de la mañana, en su propia residencia localizada en el sector El Chimbo, en el extremo oriente de la capital hondureña, en una operación coordinada por el Ministerio Público.
A Bonilla se le acusa de haber traspasado aproximadamente 12 millones de lempiras (unos 506 mil dólares) de una cuenta bancaria de un programa social a una particular (suya), a sólo cinco días de que concluyera el mandato de su esposo, el 27 de enero de 2014.
El pasado jueves 22, el Consejo Nacional Anticorrupción de Honduras (CNA) presentó seis líneas de presuntos actos de corrupción en la administración pública que implicaron a la exprimera dama, un exgerente de Energía, dos diputados y un magistrado del Poder Judicial, entre otros.
En el caso de Bonilla, el CNA presentó el 31 de marzo de 2017 una denuncia ante el Ministerio Público en su contra por el “delito de malversación de caudales públicos por apropiación”.
Según el organismo, la denuncia fue presentada después de que mediante una investigación comprobó que el 22 de enero de 2014 Bonilla retiró de un banco 12 millones de lempiras que estaban en una “cuenta de la Casa Presidencial/Despacho de la Primera Dama” y los transfirió a una cuenta personal.
La exprimera dama ha negado los hechos a través de su apoderado legal, Julio Ramírez, quien el jueves 22 calificó como un “circo” la denuncia del CNA y afirmó que su defendida es inocente de lo que se le acusa.
Añadió que Bonilla ha reiterado su disposición para que se le investigue en cualquier momento.
La captura de la exprimera dama se produjo después de que el exjefe de la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (Maccih), Juan Jiménez, anunció el sábado pasado, antes de irse del país, que esta semana habría buenas noticias sobre sonados casos de corrupción, entre ellos el de Bonilla.
La Maccih, que depende de la Organización de Estados Americanos (OEA) y se instaló en Honduras el 19 de abril de 2016, ha trabajado con el Ministerio Público en varios casos de presunta corrupción en el que están implicados funcionarios de varios gobiernos y diputados, entre otros.