Una fuente de la investigación del asesinato de Ana Lizbeth Polina, informó que el presunto asesino de la menor era taxista y que estuvo en el penal de Topo Chico de 2007 a 2014, por el delito de violación

NUEVO LEÓN

El hombre que asesinó a Ana Lizbeth, la menor de 8 años que desapareció en Vistas del Río, en Juárez, ya ha sido identificado por las autoridades.

Una fuente allegada a la investigación informó que el hombre, de oficio taxista, estuvo internado en el penal del Topo Chico del 2007 al 2014 por el delito de violación.

En 2014, el hombre fue nuevamente acusado de violación de una menor de 14 años, sin embargo, su orden de aprehensión nunca fue ejecutada.

Hallan muerta a Anita, la niña de 8 años raptada en NL

De acuerdo con ABC Noticias, el crimen de Ana Lizbeth se habría cometido la noche de su desaparición, el pasado domingo 15 de julio; trascendió que podría haber participado una segunda persona en su asesinato.

Esta mañana, el fiscal investigador del caso indicó que la madre de Ana Lizbeth ha sido reportada como desaparecida.
Feminicidio infantil

Para Irma Alma Ochoa, de Arthemisas por la Equidad, el crimen de Anita debe ser catalogado como un feminicidio infantil.

De acuerdo con el tipo penal, es considerado un feminicidio, y por la edad de la niña, es catalogado como feminicidio infantil”, dijo la activista.

Agregó que es el tercer feminicidio infantil que ha ocurrido en Nuevo León, en lo que va del año.

En el primer trimestre del año, Nuevo León registró todas las muertes como feminicidios y así los investigó. Así deben ser tratadas las muertes de las mujeres, como feminicidios, y es lo que hace la Fiscalía, mientras va descartando las hipótesis hasta que los transforma en algún otro delito”, explicó.

¿Qué pasó con Ana Lizbeth, la pequeña de 8 años de Juárez NL?

Indicó que con el caso de Anita ya van 45 casos de feminicidios en la entidad, solamente en este año. “Y estamos incluyendo a Anita porque tiene las características”, dijo.

Cronología

Ana Lizbeth Polina fue raptada en la colonia Vistas del Río, en Juárez, Nuevo León, el domingo.
A 48 horas de su desaparición, fue encontrada sin vida envuelta en sábanas.
Anita, como le llamaban, acompañó a su mamá, Dulce Edith Ramírez, a la caseta de camiones de la Ruta 527 donde trabaja.
Mientras jugaba en un parque frente a la ruta, la niña se fue con un hombre que se acercó a platicar con ella.
La madre dijo que al no ver a la niña se puso a buscarla junto con un operador de la Ruta.
Sin embargo Francisco Polina, padre de la menor, relató que cuando llegó a dejarles comida se percató que Anita no estaba y alertó a su esposa para buscarla.
Dulce Edith informó que marcaron al 911 y policías municipales ayudaron en la búsqueda. El padre pidió ayuda a través de su Facebook. Fue hasta la mañana siguiente cuando, explica la madre, los policías le pidieron levantar un acta en el Centro de Orientación y Denuncia (CODE).
Siendo hasta entonces que se emitió la Alerta Amber. Una cámara de seguridad de la Ruta captó al hombre con el que se fue Anita: de apariencia joven, tez blanca, barba y bigote, que vestía bermudas de mezclilla, playera negra, gorra y chanclas. Se activa una segunda Alerta Amber, con fotografía del presunto responsable.
Familiares y vecinos se unen a la búsqueda de la niña. Cerca de las 18:00 horas de ayer, en un terreno baldío, frente a una casa abandonada, encuentran el cuerpo de Anita envuelto en una sábana. Gobierno del Estado desactiva la Alerta Amber, oficializando la muerte de Anita.

Pudo haber sido mi hija: vecina

Los vecinos de Juárez vivieron ayer una tarde de rabia e impotencia. De miedo y pesar. “Siento impotencia porque pudo haber sido mi hija”, fue el lamento, acompañado de lágrimas de una vecina de la colonia Vistas del Río.

Desde las 17:00 horas y hasta las 22:00 horas, cuando el cuerpo de la menor de ocho años fue retirado, unos 500 habitantes se mantuvieron a la expectativa en la escena del crimen.

La indignación, la tristeza, las lágrimas y las dudas se palpaban, eran evidentes entre los presentes. Elementos policiacos que salían y entraban a la escena del crimen portando armas largas eran observados por niños que acompañaban a sus padres, quienes desde lejos enviaban sus condolencias a los familiares de la pequeña.

Algunos habitantes exigieron más seguridad a las autoridades. Una de las vecinas habló con ABC Noticias tomando con fuerza de las manos a sus dos pequeñas hijas. “Vivo cerca de donde se la robaron a la niña y trabajo y ahora será una preocupación saber que se quedan las niñas solas, no podemos con esto”.