EL PEATÓN: Parte olvidada en el debate del transporte público

Una grave omisión que personalmente veo en el debate que actualmente se desarrolla en torno al conflicto que en este momento protagonizan por un lado los Concesionarios del servicio de transporte público y una agrupación de choferes de camiones urbanos por la otra; es la de una figura sin duda importante en virtud de que significa inmensa mayoría en el conglomerado social y que es EL PEATÓN. Esta exclusión además de ilógica resulta inaceptable, pues GARANTIZAR SU INTEGRIDAD debiera ser tema fundamental en este y otros debates que debieran realizarse especialmente para concluir en acuerdos en su beneficio. ¿Por qué es necesario hacerlo? A reserva de mejor opinión por parte de mis estimados lectores, personalmente lo creo necesario en virtud simplemente de que en ciertos momentos TODOS SOMOS PEATONES y por tanto, tenemos que enfrentar los riesgos que implica el desplazarse en una ciudad como la nuestra en la que “muchos volantes” están en manos de gente irresponsable. En este amplio sector se incluyen por supuesto los propios patrones y choferes junto con sus respectivas familias, razón por la cual supongo, también debieran estar interesados y proponer se considerara. Si revisamos el histórico de conflictos anteriores en los que por supuesto la autoridad funge como árbitro, será muy fácil constatar que se discute, se argumenta y se acuerda siempre en función de los intereses de sólo dos figuras fundamentales que como en este caso son: LOS DUEÑOS DE LOS CAMIONES (patrones) Y LOS CHOFERES (trabajadores). También se ha hecho costumbre que la autoridad (o la comisión del transporte) aproveche estos conflictos para exigirles a ambas partes que se considere el interés de una tercera figura (que por cierto constituye la razón de ser y existir de los dos primeros) como lo es el USUARIO; pidiendo normalmente que se le brinde un mejor servicio en cuanto al trato por parte de “los conductores” y mejorar la condición de los vehículos a “los patrones”. Como podrá verse entonces, aunque el USUARIO es un PEATÓN, en ese momento no se le observa en esa calidad genérica, sino simplemente como el que paga por el servicio que se le brinda. Ejemplo claro de lo que expongo es la posición que guardan las partes antagónicas en este caso de la ruta PROGRESO 4, pues mientras por su lado el líder de los choferes respaldado por cierto por un Diputado local exige que se les otorgue Seguro Social, aguinaldo y trato digno y respetuoso; los patrones responden que no cederán a la presión que ejercen a través del secuestro de los camiones. A este debate le ha entrado el propio Presidente capitalino JAVIER CASTELLÓN, quien está sugiriendo a la autoridad correspondiente le entre de una vez a la revisión del tema de LAS CONCESIONES DEL TRANSPORTE para solucionar el conflicto y evitar que la gente se quede parada esperando los camiones que no llegan. Por mi parte y aprovechando que la atención de las autoridades y de la propia sociedad están sobre este asunto, atraería la atención hacia el ciudadano común que camina a pie por las calles de la ciudad, y para su protección EXIGIRÍA A QUIEN CORRESPONDA QUE SE REVISARA A FONDO LA NORMATIVIDAD QUE REGULA ACTUALMENTE EL SERVICIO DE TRANSPORTE PÚBLICO, particular y muy especialmente en lo que se refiere a LA EVALUACIÓN Y ACREDITACIÓN A QUE DEBIERAN SOMETERSE QUIENES PRETENDAN MANEJAR UNIDADES DE TRANSPORTE PÚBLICO. ¿La razón? Las estadísticas actuales y el alto índice de accidentes en que se ven involucrados vehículos del servicio público, mismos en los que desgraciadamente pierden la vida un alto número de PEATONES es más que suficiente; y justifica el hacer una minuciosa revisión sobre la calidad de los procedimientos oficiales que se aplican para indagar sobre LA APTITUD FÍSICA, INTELECTUAL Y PSICOLÓGICA de todo aquel individuo que actualmente tiene en sus manos UN VOLANTE DEL TRANSPORTE PÚBLICO. Este no es un asunto menor, por lo contrario es UN ASUNTO URGENTE, pues si bien “LOS CHOFERES” están en su derecho de exigir a los patrones lo que legalmente les corresponde; para preservar nuestra integridad, LOS PEATONES ESTAMOS EN NUESTRO DERECHO DE EXIGIR QUE “ELLOS” SE SOMETAN A LA EVALUACIÓN OBLIGATORIA, RIGUROSA Y PERIÓDICA NECESARIA QUE CERTIFIQUE A QUIENES RESULTEN APTOS Y EXCLUYA A QUIENES NO LO ESTÁN. ¿Estás de acuerdo estimado lector? Por supuesto, esto le corresponde al gobierno en turno y por qué no, también a los Diputados de la Comisión respectiva del Congreso Local, mismos que debieran revisar y/o reformar en su caso lo pertinente en beneficio de los ciudadanos en general. Para el caso, les comento que en la ciudad de Guadalajara Jalisco, el índice de víctimas de vehículos del transporte público bajó exponencialmente, cuando por iniciativa del Gobernante en turno se modificó el Código Penal y ya no fue tan fácil que un conductor obtuviera su libertad cuando causaba la muerte de un PEATÓN. ¿Interesante dato verdad? Espero que esta “sugerencia” sea tomada en cuenta y se pongan manos en el asunto. Veremos y diremos.
COROLARIO.- Este artículo lo escribo insistiendo en la necesidad de prevenir, y particularmente en homenaje a mi querido hermano Enrique Delgado Camacho (El kiki), quien este pasado viernes arrollado por un camión urbano perdió la vida. Este lamentable “accidente” ocurrió a las nueve horas y a plena luz del día por la avenida México y calle 20 de noviembre de la colonia mololoa en que vivió toda su vida. El chofer declaró simplemente “que no lo vio”. Ante esto y para que pudiera servir de algo yo pregunto: ¿Estaría calificado este individuo? ¿Habría sido evaluado y autorizado como conductor público? No lo sabemos y la autoridad debiera darnos la respuesta. Mientras tanto, a quienes representan “esa autoridad” corresponde la investigación de este caso al que habrá que darle el debido seguimiento para observar cómo se maneja.