* El Papa Francisco acepta renuncia de tres obispos por encubrimiento de pederastas en Chile

Por Rodrigo Vera

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Papa Francisco aceptó hoy la renuncia de tres obispos chilenos implicados en encubrimiento y falta de transparencia en el caso de abusos sexuales cometidos por sacerdotes contra menores de edad en el país sudamericano.
Se trata de Juan Barros, obispo de Osorno y acusado de proteger al sacerdote pederasta Fernando Karadima; Gonzalo Duarte García de Cortázar, de Valparaíso, y Cristián Caro Cordero, de Puerto Montt.
En mayo pasado, el Papa mandó llamar al Vaticano a 33 obispos chilenos presuntamente implicados en escándalos de pederastia, los cuales le presentaron su renuncia en bloque tras reconocer que, efectivamente, habían cometido “graves errores y omisiones”.
Para aclarar el caso, Francisco incluso ordenó una investigación que corrió a cargo del obispo maltés Charles Scicluna.
Ahora, el máximo pontífice de la Iglesia católica aceptó la renuncia de estos tres obispos. Falta ver si lo hará con los restantes.
Por lo pronto, mientras designa a los nuevos obispos titulares, Francisco ya nombró a los “administradores” de estas tres diócesis que temporalmente quedan vacantes: en Osorno quedó Jorge Enrique Conchua; en Valparaíso, Pedro Mario Ossandón, y en Puerto Montt, Ricardo Basilio Morales.
El caso Chile estalló en enero pasado, cuando el Papa viajó a ese país sudamericano y defendió abiertamente a Barros, lo que provocó una fuerte reacción social porque este obispo llevaba años de ser señalado como encubridor del sacerdote Karadima, condenado en 2011 por la justicia canónica.
Ante estas protestas que tuvieron repercusión mundial, el Papa se vio obligado a disculparse por apoyar a Barros. Luego ordenó la investigación. Hoy ya aceptó la renuncia de los tres obispos.