Para muchos, la idea de que Robbie Williams sea el artista elegido para la inauguración de la Copa del Mundo 2018, es algo sin precedentes. Él, un cantante que había estado un poco olvidado en cuanto a nueva música pero se mantenía en los gustos generales del público por sus más grandes éxitos de hace algunos –muchos– años. Y además, también lidera el line up del Corona Capital 2018. Buena idea.

Si todo sigue en pie, Williams se va a presentar frente a 80 mil personas en el estadio Luzhniki de Moscú el jueves 14 de junio antes de que el partido de Rusia contra Arabia Saudita comience.

Sin embargo, para muchas otras personas, de esas que les encantan las teorías de conspiración y la paranoia colectiva, es un símbolo de traición. Podríamos pensar que todo esto viene de la mente de algún estadounidense que ha señalado a Rusia como responsable de interferir en la elecciones a la presidencia de 2016 en la que Trump fue electo. Pero nada de eso.

Al parecer, Williams ha sido acusado de vender su alma a Vladimir Putin como parte de un plan secreto de los rusos para boicotear el Mundial. Pero, ¿de dónde sale todo este embrollo? Del caso de envenenamiento del exespía ruso, Sergei Skripal, quien sirvió como informante para el gobierno del Reino Unido y condenado por su país en 2006 por traición. Hace tres meses, aproximadamente, Skripal y su hija fueron expuestos a una extraña sustancia que los envió a terapia intensiva en estado de gravedad.

Entonces, ¿qué tiene que ver Williams en todo esto? En realidad, nada, pero algunos lo han señalado como parte de un plan mucho más político de lo que parece.

Bill Browder, un hombre que siempre ha criticado a Putin y se ha convertido en la voz para pedir justicia por la muerte de Sergei Magnitsky –un abogado anticorrupción ruso que murió durante su custodia en manos de autoridades rusas, escribió: “Hay muchas maneras de hacer dinero, Robbie Williams, pero vender tu alma a un dictador no debería ser una de ellas. Qué vergüenza. Este mensaje es en defensa de Sergei Magnitsky, Boris Nemtsov, Anna Politkovskaya, Natalia Estimiroya, víctimas del MH17, los 10 mil soldados ucranianos muertos…”.

Un político británico llamado Stephen Doughty dijo: “Es sorprendente y decepcionante escuchar que un gran artista británico como Robbie Williams, quien ha sido un aliado en las campañas a favor de los derechos de la comunidad LGBT+, haya aceptado que Rusia y la FIFA le pagaran para abrir el Mundial. Todo mientras los aviones rusos bombardean civiles en Siria, el estado ruso envenena gente en las calles británicas, caza gente LGBT+ en Chechenia y en otros lugares… Supongo que Robbie hablara de estos temas durante su presentación”.

No es la primera vez que Williams se “relaciona” con Rusia. Hace un par de años, fue muy criticado por la letra y el video de su canción “Party Like A Russian”. Hasta ahora, el cantante no ha hecho comentarios sobre el hecho de que vendió su alma a Putin; sin embargo, cuando salió la noticia de que abriría el Mundial, dijo que representaba un sueño de su infancia e invitó a los amantes del futbol y la música, a disfrutar de su show.