Por: Alejandro González

En la biblioteca municipal de Ruíz hace unos días se convocó a un taller de lectura en el que participaron pequeños de nivel básico escolar. Un ejercicio ejemplar que ante la gran cantidad de problemas que nos agobian da un respiro y frescura el hecho de que en Ruíz aún hay autoridad que impulsa la cultura.
Mucho nos quejamos a diario del básico nivel de nuestras autoridades, nos preguntamos como es que llegan personas con tan poca calidad académica y sin el mínimo bagaje cultural.
Y nos admiramos de los “haigas”, de los “bien-mucho”, del uso mortal de la palabra “gentes”, nos permitimos entramparnos en el uso indiscriminado de “los ciudadanos y las ciudadanas” o “de los niños y las niñas”; cuando la Real Academia Española ya explicó que: “Este tipo de desdoblamientos son artificiosos e innecesarios desde el punto de vista lingüístico”.
La única forma de evitar esta barbaridad es con el impulso de la lectura, talleres, presentaciones etc.
La colaboración de los padres es necesaria para impulsar el proceso de aprendizaje.
Es bueno que los niños lean; esto todo el mundo lo sabe. La pregunta clave es por qué es bueno que los niños lean y por qué es bueno que lo hagan cuanto antes. Que los niños empiecen a leer entre los 2 y los 5 años (edades tempranas) tiene muchos beneficios, más allá de preparar a los niños para la enseñanza primaria.
Uno de ellos es la excelencia académica, los niños que leen pronto presentan, en general, una mayor aptitud para el aprendizaje. Numerosos estudios confirman que los niños que leen en la etapa preescolar tienen más probabilidades de tener éxito en la escuela en todas las áreas, incluidas las matemáticas y las ciencias
Se fortalece la relación entre padres e hijos: apoyar a los hijos durante la lectura reforzará los vínculos y ayudará a crear una relación muy especial. La lectura no debe ser vista como una tarea, sino como un momento de diversión para compartir.
Los pequeños cuentan con mayores habilidades de comunicación, la lectura ayuda a que los niños sean más propensos a expresarse y a relacionarse con los demás de manera saludable, así como entender mejor las situaciones que les rodean.
Mejora la concentración y la disciplina: aquellos pequeños que no leen tienden a distraerse con más facilidad, pero con la lectura pueden aprender a dominarse y a concentrarse para disfrutar de la historia, a la vez que descubren que pueden divertirse también sin estar todo el tiempo en movimiento.
Gracias a la lectura se desarrolla mejores habilidades de pensamiento lógico, los niños son capaces de comprender conceptos abstractos que pueden resultar difíciles para su edad, así como a aplicar la lógica en diversas situaciones, reconocer la relación entre causa y efecto e incluso a utilizar el sentido común. Todo esto redunda en un crecimiento intelectual, personal y moral que le ayudará a desenvolverse mejor y a dominar su propio mundo.
Gracias a los libros, los niños descubren que hay muchas maneras de divertirse. La lectura a edades tempranas enfocada de forma lúdica ayuda a que los niños no la entiendan como una tarea u obligación, y les permite entretenerse e incorporar los libros a su repertorio de juegos y actividades para el tiempo libre.
Recordando al extraordinario Logan Pearsall Smith que dijo alguna vez; “La gente dice que la vida es lo importante, pero prefiero leer”; admitamos entonces que vivir leyendo le da más sentido a nuestra existencia. Sin duda este ejercicio convocado en el municipio de Ruíz por sus autoridades está encaminado hacia allá. Y para terminar hoy esto: “aquel que dice que no le gusta leer, es porque nunca ha leído”.