. La omisión en la administración sustentable de los servicios de agua y tratamiento, ya cobran las facturas
Por: Víctor Trejo Olmos
Bahía de Banderas, Nayarit. Domingo 26 de agosto del 2018.- Mala administración, con su sesgo de
corrupción, y falta de continuidad en proyectos de ampliación de las redes de agua y drenaje, provocan que
en San Pancho ya padezcan por la dotación de ambos servicios.
Meses después de haberse dado el cambio en el Consejo de Agua de la delegación de San Pancho, la
omisión en la administración sustentable de los servicios de agua y tratamiento ya cobran las facturas a sus
habitantes.
Como organismo ciudadano quedó rebasado y hoy frente a un prominente desarrollo inmobiliario, las
instalaciones ya no son suficientes para llevar agua y tratar las descargas de la localidad.
En la actualidad la operación fue dividida entre el Oromapas y el Consejo Ciudadano, integrado por vecinos y
ejidatarios de Sayulita. El primero se encarga de tratar las aguas residuales y el manejo de la planta de
tratamiento, tendiendo como principal tarea la puesta en marcha la planta de tratamiento que lleva dos
sexenios sin poderse poner a trabajar. Aquí la Comisión Estatal del Agua ha ignorado esta tarea la cual
evitaría que el canal que dirige hacia la laguna costera dejara de ser el drenaje de la localidad y por ende la
laguna su vaso receptor. Aquí llama la atención que los grupos ecologistas sigan en silencio ante esta
afectación al ecosistema.
En cuanto a la dotación del servicio del vital líquido los vecinos de la localidad son los encargados, pero vaya
problema que enfrentan porque, para empezar, la cuota de 45 pesos no es proporcional con las necesidades
de la red de agua que en estos momentos exige San Pancho.
Otro lastre, bastante pesado, que carga es el anacrónico y desfasado padrón de usuarios el cual nos
comparten que solo incluye a mil 200 aproximadamente de los que solo la mitad aportan su cuota de 45
pesos. Sin embargo en los primeros avances de un levantamiento más cercano a la realidad nos hace saber
que este podría duplicarse hasta llegar con facilidad a los 2500 usuarios.
Pero en realidad el problema no es el de la actualización sino el de las usuarios que tienen toman
domiciliarias en lugar de comerciales es decir hay cientos de casos en los que los vecinos que rentan sus
casas, que también evaden el impuesto al hospedaje, toman muchos más metros cúbicos de los que
cualquier toma domiciliara emplea.
La falta de medidores y la resistencia de los "vecinos" o prestadores de servicios turísticos para llegue este
tipo de medida es lo que conduce a que San Pancho atraviese por una crisis en la dotación de agua.
Llama la atención que existen desarrollos turísticos con áreas de donación dispuestas para la construcción
de tanques y pozos de agua, que hasta el momento están ahí sin que los consideren para evitar esta crisis en
el servicio.