Trinchera Universitaria

Roberto González Bernal

Se ha lanzado el rumor de que el Servicio Postal Mexicano ha lanzado una nueva estampilla con la imagen de Antonio Echevarría García, para hacerle un reconocimiento por los logros de su primer año de gobierno. Sin embargo, en el uso diario se ha detectado que las estampillas no se pegan bien a los sobres y terminan por desprenderse, lo cual ha enfurecido al gobernante quien exigió una inmediata y exhaustiva investigación. La investigación corrió a cargo de un equipo coordinado por su eficiente secretario general de gobierno, Aníbal Mentenegra, con el apoyo de la Universidad Autónoma de Nachilandia (UAN) y, tras un mes de pruebas, la comisión especial del gobierno estatal dio a conocer el resultado de su investigación: la gente escupe en el lado equivocado de la estampilla.
Para justificar ineficiencias cualquier pendejada es válida. Recuerdo cuando el nuevo equipo gobernante señalaba, ante la ola de matazones y asesinatos diarios, que no era su problema porque aún no tomaba protesta. Y así se justificaron durante el tiempo que corría entre la elección y la toma de protesta. Luego se tomó protesta y se dijo que eran las herencias del pasado, así como también decían que no podían resolver problemas porque les habían dejado un gobierno saqueado. Y así ha pasado el tiempo y siguen sin dar resultados. Se terminaron las justificaciones. El Tigre Toño, con toda la experiencia acumulada de política que tiene, sabe de eso y por eso anunció que se le diera el respaldo a su hijo para que lo ayudaran a gobernar.
Pero se sigue sin dar resultados. Y lo peor es que no habrá resultados de este nuevo gobierno hasta que pase la elección presidencial, mientras tanto, tendremos que soportar una angustiante espera. Sólo faltan escasos 25 días para que se descorra ese velo y entonces si sabremos a qué atenernos. Después de la elección ya no habrá justificaciones, se terminan.
En el caso de la inseguridad que diario nos azota dada la incapacidad del gobierno para generar paz, tendrán que salir con otro discurso menos justificatorio. Seguramente que de inmediato, con AMLO se generarán nuevas condiciones para terminar de tajo con el problema. El gobernador Echevarría deberá tener una buena capacidad de interlocución con AMLO para que este problema sea resuelto con agilidad en Nayarit. Sólo que el gobernador la anda jugando con Anaya y deberá tejer fino una vez que Riqui Rikin Canallín sea un hediondo muerto político después de la elección. Y tendrá que hacerlo forzosamente porque ya no habrá justificación creíble de parte del gobernador, ya no tendrá a quien echarle la culpa o escoger un argumento “científico” así como el descrito arriba.
En el caso de la corrupción por igual. Nayarit está lleno de corruptos y, misteriosamente, no hay ninguno en la cárcel. El gobernador se desgarró su garganta durante su campaña y en lo que va de su gobierno en ese mismo sentido pero el resultado es nulo, no se ha castigado corruptos. Y bueno, AMLO lo ha dicho fuerte y quedito: En su gobierno ya no habrá más corrupción, si se tiene un presidente honesto, los gobernadores y presidentes municipales, y yo le añado los rectores de las universidades, también serán sometidos a la misma línea. Y aquí el gobernador de Nayarit también deberá tejer fino con AMLO porque en la cuenta pendiente está Roberto Sandoval y su pandilla, incluidos la pandilla universitaria lidereada por Nachito Peña, que han saqueado a la Universidad. Y vuelta a lo mismo, el problema es que el gobernador se la anda jugando con un muerto político, con el Canallín.
Y lo mismo está pasando en el plano de la crisis financiera institucional que azota a Nayarit. El gobierno del estado, los ayuntamientos y la Universidad están por los suelos en los temas financieros derivados de toda la estela de corruptos que hemos padecido y que han dejado las finanzas estatales, municipales y universitarias en el pozo de la amargura y los que están al frente hoy, nomás no dan el ancho en la solución y se la agarran echándole las culpas a los que se fueron como si no sabían a lo que el entraban.
Así que, si el gobierno del estado no ha dado resultados concretos a un año de gobierno, una vez pasada la elección ya no habrá justificación que les alcance si siguen sin dar resultados. Ya se les terminan las justificaciones. No se la van a poder pasar echándole la culpa a sus antecesores como tampoco van a poder seguir igual.
PD. Dicen que iban Echeverría García, Chumacero y Aníbal Mentenegra en el trenecito de La Loma y, ¡zas! Repentinamente se descompuso. Echeverría dijo: “Estudien el problema y con sus recomendaciones formamos una comisión, creamos un fideicomiso y lo resolvemos”. Chumacero dijo: “Mejor hay que venderlo, tengo especialidad en venta de autos del grupo Álica”. Aníbal Mentenegra dijo: “Mejor vamos a sentarnos, nos balanceamos, hacemos chú-chú y hacemos como que se está moviendo; y si no nos creen, yo digo en una conferencia de prensa que se trata de una herencia de Roberto Sandoval”. Ya no hay justificación.