Emisor sólo tratará 20 litros de agua

Por: Víctor Trejo Olmos
Bahía de Banderas, Nayarit. Lunes 30 de abril del 2018.- Solo 20 litros de aguas tratadas serán trasladadas por el emisor a presión que construyen en Sayulita, lo demás se irá crudo y se esparcirá por la Bahía del pueblito mágico. “Beneficio” que comparan con el de la avenida de ingreso, ya que el problema de contaminación continuará.
Si bien es una obra polémica, la asignación de los dineros y sus etapas alertaron a los vecinos de Sayulita ya que de acuerdo a su versión, la CONAGUA está priorizando una obra que para todos debe ejecutarse después de rehabilitarse la zona de tratamiento en la que operan dos plantas, las cuales funcionan a medias; Sin embargo, la dependencia federal tiene otras prioridades ajenas al saneamiento de Sayulita vinculadas a lo económico, posiblemente para ejercer el recurso y no ser sancionada o bien el presunto moche que hay detrás de las inversiones públicas.
Esta decisión vuelve a condenar a este destino turístico más visitado de Nayarit a conservar su añejo problema de salubridad que ninguna autoridad, de los tres niveles de gobierno, ha logrado abatir esto, pese, al cuantioso reporte en impuestos que tributan los vecinos de Sayulita.
Lo anterior en consideración de los datos actuales sobre las capacidades de tratamiento de los sistemas de saneamiento que convergen en el sistema de agua de Sayulita. La primera planta, la del consejo tienen una capacidad para tratar 12 litros por segundo, mientras que la planta que nunca logró funcionar en toda su capacidad apenas alcanza a tratar 8 litros. Esta planta de la empresa Valsi opera bajo el sistema de biodiscos y en su momento, Héctor González Curiel, titular de la CEA en el periodo de administrativo que fue entregada la obra, comentó que la capacidad de tratamiento de la planta era de 20 litros por segundo. Algo que nunca sucedió y a estos días, y después de tantas reparaciones, logró ponerse al 40 por ciento de su funcionamiento.
Lo peor del asunto es que el nivel de descargas que hay en Sayulita termina por forzar ambos sistemas de tratamiento, resultando que las capacidades de operación no siempre sean las mismas, es decir varían pero en decadencia. Esto ocurre desde hace varios años a toda hora, por eso por donde está el tubo de descarga al río siempre huele a drenaje dado que la liberación de las aguas tratadas es cada dos horas.
Ahora bien, una vez concluido el emisor las descargas que trasladaría apenas llevarán los 20 litros que operan ambas plantas lo demás se va crudo.

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