Google ofrece servicios gratis a cambio de nuestros datos. Con ellos, personaliza la publicidad, mejora sus productos y toma decisiones estratégicas. ¿Cómo controlar nuestros datos?

No es ningún secreto que Google almacena una ingente cantidad de datos de sus millones de usuarios. Hace dos años escribí un artículo titulado ¿Qué sabe Google de nosotros? donde exponía todo cuanto Google acaba sabiendo de nosotros a partir de nuestros hábitos de navegación y del uso que hacemos de sus muchos servicios, como Gmail, Mapas, Drive, YouTube, Android, Calendario y un larguísimo etcétera.

Cada vez somos más conscientes de este hecho. Nosotros disfrutamos de sus muchos servicios online de manera gratuita y Google, a cambio, recopila información de nosotros, en gran parte aportada de manera consciente cuando rellenamos un formulario. Depende de cada uno valorar su privacidad y comparar lo que está recibiendo de Google en comparación con lo que le está dando.

El debate va a seguir ahí, y soluciones al respecto hay muchas. Una corriente defiende evitar los servicios de Google, y si hay que usarlos, que sea de manera anónima mediante complementos en el navegador o empleando Tor o servicios VPN. Otra corriente se plantea “despistar” a Google con datos falsos, tal y como vimos en el artículo Privacidad online: borrar tu rastro versus dejar pistas falsas donde se planteaba emplear herramientas que falseen nuestros hábitos de navegación para que el perfil que hace Google de nosotros no se parezca en nada a la realidad.

Controles de actividad

Estemos a favor o en contra de dar nuestros datos a Google o que éste recopile nuestras acciones y hábitos online, lo que está claro es que durante años, esta actividad ha sido más bien opaca. Y no ha sido hasta hace pocos años que Google se ha visto obligado por la presión social, y también gubernamental, a ofrecer al usuario maneras de gestionar esa recopilación de datos. Y aquí es donde entra nuestro perfil de usuario de Google.

En la actualidad, desde ahí podemos ver qué guarda Google de nosotros, podemos borrar esa información e incluso decirle hasta qué punto queremos que recopile los datos que generamos. Por ejemplo, desde Datos y personalización veremos qué clase de información está recopilando Google para personalizar los servicios que usamos. Puedes ver cada categoría desde Controles de la actividad de tu cuenta y activarla o desactivarla, ver qué dispositivos están asociados y/o ver la información almacenada previamente. También tendremos acceso a esa información guardada desde Actividad y cronología.

O si lo prefieres, tienes la posibilidad de que Google te asesore sobre qué nivel de privacidad quieres mediante un asistente. Para ello, desde Hacer la revisión de privacidad basta con hacer clic en Empezar y seguir las instrucciones.

Panel de Control de Google

Si lo que quieres es saber qué información o contenido concreto has subido a Google y sus muchos servicios, como mensajes de correo, documentos, entradas de Blogger, fotografías, direcciones de Mapas, etc., los encontrarás en el Panel de Control de Google donde puedes ver qué has guardado en cada servicio.

Otro aliciente es que puedes Descargar tus datos pulsando en el enlace correspondiente para tener todo ese contenido en tu computadora o dispositivo móvil. Podrás elegir si lo quieres todo o solo elementos concretos. Cuando esté listo ese contenido, recibirás un mensaje de correo electrónico con un enlace para iniciar la descarga.

Personalización de Anuncios

Sin movernos de nuestro perfil de usuario de Google y de la sección Datos y personalización, otra categoría interesante para conocer cómo Google nos categoriza a partir de la información recopilada es la llamada Personalización de Anuncios.

Podemos activarla o desactivarla y editar cada una de las definiciones de nuestro perfil, como franja de edad, sexo, preferencias, actividades en nuestro tiempo libre, etc. Si nunca le habías echado un vistazo a este apartado, te harás una idea de hasta qué punto Google sabe de ti o si, por contra, el perfil que ha creado sobre ti está errado.