Ganaderos advierten que no están dispuestos a entregar su patrimonio.

Por Homobono Pérez PereydaTepic, Nayarit; Martes 20 de Febrero de 2018.- En un verdadero polvorín a punto de estallar se encuentra la región de Huajimic, Municipio de La Yesca, por el añejo conflicto agrario que pequeños propietarios nayaritas enfrentan con comuneros indígenas de San Sebastián Teponohuaxtlán, municipio de Mezquitic, Jalisco.
Y es que ante la apatía de las autoridades locales, que han dejado pasar este conflicto, de nueva cuenta se cierne sobre los comuneros el despojo de sus tierras a través de resoluciones emitidas por autoridades agrarias.
Por lo pronto, una de esas resoluciones deberá ser ejecutada el próximo 21 de marzo, en contra del señor José Quintanilla Medina, propietario de un predio de 129 hectáreas denominado Mesa del Salado.
Ayer martes, su hijo, Jorge Quintanilla Sánchez, vino a Tepic en busca de apoyo del Congreso del Estado para evitar que su padre pierda las tierras que han estado en su posesión desde hace mas de 100 años.
“Está mal, a mi papá le quieren quitar sus tierras nomas así porque si; él ya es una persona mayor y pues no sabe leer ni escribir para defenderse y el día 21 de marzo está previsto que acudan a quitarle las tierras, a las nueve y media de la mañana”, señaló.
Sin embargo, el señor Jorge Quintanilla advirtió que si no reciben apoyo de las autoridades nayaritas entonces ellos no van a permitir que se ejecute la resolución de restitución de tierras a los comuneros indígenas del estado de Jalisco.
“Pues no nos vamos a dejar; no vamos a entregar las tierras así porque si. Las tierras tienen ahí mas de cien años en posesión de nosotros; yo tengo 54 años y yo desde que me acuerdo ahí es de mi papá”, expresó.
Por su parte, el también pequeño propietario Ignacio Quintanilla Montoya, sobre quien también pende la amenaza de que se le quiten sus tierras para entregárselas a comuneros indígenas, denunció que ante la ausencia de la autoridad recientemente se le quemó su rancho a un ganadero, identificado como Otoniel Sandoval Bugarín.
“Hay tensión, hay preocupación; la gente está inconforme, no sabemos lo que vaya a pasar (…) me acaban de decir que le acaban de quemar un rancho a uno de los compañeros”, indicó y advirtió que la situación que se vive en la región es algo muy delicado que requiere la atención de las autoridades.
“Mis tierras son 897 hectáreas y yo no pienso entregárselas”, sentenció.