Por sus ambiciones políticas, el perredista rompe los acuerdos aliancistas

Por David
Silva Tepic, Nayarit; Martes 3 de Abril de 2018.- El último hilo de conexión entre el grupo de perredistas del grupo “Galileo” encabezado en Nayarit por Guadalupe Acosta Naranjo con el gobierno de Antonio Echevarría García quedó finalmente roto y con ello declaradas las hostilidades entre el PRD y el actual régimen, rompiendo con ello el proyecto de un gobierno de coalición y de paso poniendo en riesgo el trabajo de varios funcionarios perredistas.
Los conflictos comenzaron desde el lejano año 2000 cuando el entonces gobernador Antonio Echevarría Domínguez, corrió vergonzosamente del Gobierno a Guadalupe Acosta Naranjo por interferir en lo que el perredista llamó una cadena de corrupción, mientras que Toño lo acusó de dar contraórdenes en el gobierno.
Meses después Acosta Naranjo pisaba la cárcel por un supuesto delito electoral, evento del que siempre acusó a Toño Echevarría como autor intelectual de la encarcelada.
Nuevamente los intereses por el poder político juntó a los Echevarría con los Naranjos, pero ahora, éste último encumbrado en las más altas esferas del poder perredista, lo que los orilló a adoptar sus máscaras de “civilidad política” para alcanzar el poder, pero ahora comienzan a cobrarse las facturas.
Según fuentes confiables, el pacto de la alianza del PAN y el PRD repartieron las candidaturas de la siguiente forma: al senado iría uno del PAN y otro del PRD, de la corriente de los “galileos”, y las diputaciones sería el distrito 2 y 3 para el PAN y el primero para el PRD pero para la corriente de los “chuchos”. Así, quedaron Gloria Núñez Sánchez del PAN y Acosta del PRD al senado.
Los Distritos dos y tres para los “panistas”, Ivideliza Reyes y Héctor Paniagua, quedando el primer distrito para el PRD pero para la corriente de los “Chuchos”.
En el distrito 1 la corriente de los Chuchos del PRD metieron como candidato a diputado federal al ex alcalde de Santiago, Rodrigo Ramírez Mojarro (El RR); y como una muestra de cortesía política, le cedieron al gobernador Antonio Echevarría para que designara él al candidato a diputado federal suplente, designando a David Estrada Cervantes, viejo aliado de la corriente Echevarrísta del 99 en la que fue diputado local.
Cuando las listas de los candidatos fueron presentadas ante el INE, el representante del PRD ante el órgano electoral es gente de Acosta Naranjo, y al ver que iba Estrada Cervantes como propuesta del gobernador a la suplencia de diputado, lo borraron de la lista y pusieron a Gabino Jiménez, un aliado de los “Galileos”, quitando con ello cualquier huella de la familia Echevarría de las candidaturas.
Esta acción molestó al gobernador quien de inmediato sentenció que no apoyaría a ningún candidato de ninguna manera, por lo que al verse desarropado, el candidato a diputado, Rodrigo Ramírez Mojarro, mejor renunció a la candidatura y se regresó a seguir gobernando Santiago Ixcuintla.
Al quedar huérfana la candidatura a diputado federal que había sido reservada para la corriente de los “Chuchos”, Naranjo se reunió la noche de este lunes con su viejo amigo y aliado, el doctor Lucas Vallarta Robles, con quien tomaron la decisión de lanzar a su hijo, Jorge Vallarta “El peque” como candidato a diputado federal por la alianza PAN-PRD por el primer distrito, con lo que cierra la pinza y se queda Naranjo con todas las posiciones destinadas al PRD pero sin dar posiciones a los mismos perredistas pues pone a un ex priista por encima de personajes de la talla de un Rodrigo González Barrios entre otros distinguidos perredistas que quedaron fuera de la posibilidad de la candidatura. Pero además, con dicha acción, los naranjos desentierran el hacha de guerra contra los echevarrías y se abre una nueva etapa en la política local con las campañas electorales a todo vapor.

Compartir
Artículo anteriorTruena Vallarta contra el PRI
Artículo siguienteMis Archivos