En los 25 días que duró su travesía por el Atlántico, los tres narcotraficantes convivieron en un espacio de apenas dos metros de ancho en el que resulta imposible ponerse de pie.

Un equipo de televisión ha comprobado las estrecheces del narcosubmarino interceptado el pasado mes de noviembre en la costa de Galicia (España) con más de tres toneladas de cocaína a bordo. En su interior, de apenas dos metros de ancho, los tres tripulantes convivieron durante casi un mes sin apenas poder ponerse en pie. Así lo demuestran las imágenes grabadas por un equipo de la cadena Telecinco, que entró en el sumergible acompañados por Emilio Rodríguez, inspector jefe los Grupos de Respuesta contra el Crimen Organizado (GRECO) en Galicia.

A pesar de que la embarcación lleva dos meses en tierra, aún desprende olor a gasolina, después de que se llenara de aceite y de combustible cuando los narcotraficantes intentaron hundirlo. Antes de tomar esta decisión, cruzaron durante 25 días el Atlántico sin comer nada caliente y sin asistencia posible ante cualquier eventualidad, a cambio de una generosa recompensa. Según detalló Rodríguez, los dos pilotos ecuatorianos podrían haber cobrado alrededor de 90.000 euros (98.500 dólares) por el viaje, mientras que el piloto español habría recibido alrededor de un medio millón de euros (unos 547.300 dólares).

Por otro lado, aunque la inversión mínima para construir este sumergible “de usar y tirar” sería de más de un millón de dólares, la organización criminal que lo hizo habría obtenido “beneficios estratosféricos” de aproximadamente 100 millones de euros (110 millones de dólares) de haber culminado el viaje con éxito, señala el policía.